Pese a todo lo realizado para controlar el problema de los caballos sueltos en la ciudad, hay una situación jurídica aún no resuelta que sigue impidiendo la resolución definitiva al problema. Se trata de la reglamentación de la Ley que determina el destino de los animales tras ser retirados de la vía pública, que hace tres años que está para ser aprobada.
La Intendencia recoge los animales, los traslada al vertedero pero no puede hacer nada mas con aquellos animales que sus dueños no concurren a retirarlos. En consecuencia, el vertedero colma su capacidad y no se puede seguir retirando caballos de la vía publica.
La Ley aprobada, pero no reglamentada, prevé dos destinos a estos animales abandonados por sus dueños: remate público o faena.
El Jefe Departamental del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca dijo que el origen del problema, como en el de los perros sueltos, está en la tenencia responsable. “Todos esos caballos tienen dueño y esos dueños no se hacen cargo de la situación que generan”, dijo Jaureche. “De ahí la importancia de que se culmine con la elaboración de la Ley lo antes posible”, agregó.